¿Cuándo debería ir al psicólogo?
¿Cómo se si necesito ayuda psicológica? ¿Cuándo debo acudir al psicólogo? ¿Realmente me ayudará con mi problema?… Estas son solo algunas de las preguntas que empiezan invadir nuestra cabeza cuando nos enfrentamos a un problema que supera las fuerzas que tenemos en determinado momento para solucionarlo, que nos impide vivir y experimentar bienestar y que, por lo tanto, nos ocasiona malestar y sufrimiento
La idea de acudir a un psicólogo o psicóloga resulta, en muchas ocasiones, una decisión difícil de tomar, que provoca miedo y un sinfín de dudas cuando nos lo planteamos por primera vez. Pero, ¿por qué ocurre esto? Cuando nos resfriamos o tenemos alguna otra enfermedad física, acudimos rápidamente a consulta para que el médico nos examine y nos dé pautas para recuperarnos. Actualmente existen creencias que hacen que estas dos situaciones no sean vistas como similares, que, si bien tienen sus diferencias, necesitar ayuda de un profesional de la psicología aún hoy en día puede estar mal visto, ocasionar vergüenza o ser considerado como “cosa de locos”.
Esta serie de dudas, ideas erróneas y el miedo que nos causa, hace que, durante un tiempo, incluso años, se retrase continuamente ir a un o una psicóloga a pesar del malestar que algo nos está provocando. Como consecuencia, con el paso del tiempo la situación puede ir empeorando, ya que no disponemos de las herramientas y recursos necesarios para hacerle frente.
Pero, “¿cómo voy a contarle todo lo que me ocurre a alguien que no conozco y no sabe nada sobre mi vida? ¿Podrá ayudarme?” En psicología, existe un concepto fundamental denominado “alianza terapéutica”, que hace referencia al vínculo que se crea entre la persona que solicita ayuda y el o la terapeuta. Ésta es la que nos permite que la relación entre ambos esté basada en aspectos como la escucha, la empatía, el respeto, la simpatía, la confianza para expresar los miedos, las inseguridades, las necesidades, etc. En definitiva, significa estar cómodos y sentirnos seguros con la persona que nos acompaña durante el proceso.
Pero entonces, “¿cuándo debería acudir al psicólogo o a la psicóloga?”
Seguro que, llegados a este punto, ya no solo te preguntas cuando ir a psicoterapia, sino que, además, te invade la duda de cómo saber cuándo ir al psicólogo. Pues bien, como ya hemos comentado, muchas personas esperan un largo periodo de tiempo antes de acudir a consulta, e intentan por ellos y ellas mismas y con la ayuda de las personas de su alrededor hacerle frente a lo que está ocurriendo. Pero hay ocasiones en las que las dificultades con la que nos encontramos resultan excesivas, duran más tiempo de lo normal y nos impiden vivir de la forma que deseamos debido al sufrimiento que nos ocasiona, afectando a diversas áreas de nuestra vida, como la familiar, la social y la laboral. Es aquí, cuando la sensación de pérdida de control sobre uno o una misma está presente, cuando acudir a un psicólogo resultaría conveniente.
Cabe destacar que existen personas que no se dan cuenta de lo que sucede, como los más pequeños, la tercera edad o las personas que no tienen conciencia de la dificultad o la niegan, siendo su alrededor quien se percata de ello y quien puede buscar la ayuda necesaria.
“Y ahora que ya se cuándo se debe ir al psicólogo, ¿cómo puede ayudarme con mi problema?”
Al igual que existen tratamientos médicos, también existen tratamientos psicológicos en los que se realiza una intervención con diferentes técnicas psicológicas. El objetivo de ello es eliminar o reducir el malestar de la persona, dotándola de herramientas y recursos necesarios para afrontar los problemas y las dificultades que presenta, como, por ejemplo, técnicas para manejar la ansiedad y el estrés, para tratar la depresión, las fobias, los miedos, los problemas sexuales, los hechos traumáticos, la falta de autoestima y habilidades sociales, etc.
En definitiva, una terapia psicológica implica buscar qué aspectos son los responsables de lo que sucede y ofrecer información sobre cómo se pueden solucionar.
Para terminar, es importante mencionar que todas estas cuestiones deben ser tratadas por un o una profesional de la psicología, que es quien cuenta con la formación académica en psicología y quien posee el conocimiento ante esa problemática y las formas para abordarlos de la mejor manera posible.
Alicia Martínez Gavado
Psicóloga-Sexóloga
Alumna en prácticas del Máster en Psicología General Sanitaria
Referencias
Labrador, F.J., Vallejo, M.A., Matellanes, M., Echeburúa, E., Bados, A., Fernández-Montalvo, J. (2003). La eficacia de los tratamientos psicológicos. Sociedad Española para el avance de la Psicología Clínica y de la Salud. Siglo XXI. Infocop, (84).