Amor y deseo: fundamentalmente distintos, esencialmente relacionados
En la medida en la que el amor y el deseo erótico son dos de las fuerzas mayores que unen a los miembros de una pareja, estos constituyen temas que se mantienen a la orden del día en las consultas de terapia sexual y terapia de pareja. La frecuente (pero no indispensable) aparición conjunta de estos dos hechos hace que todavía sigan vigentes los debates e investigaciones que inciden en aspectos como su origen, evolución y función, explorando así las similitudes y relaciones entre estos procesos. Es decir, ¿son el amor y el deseo diferentes o son procesos similares?, ¿deberían aparecer necesariamente de forma conjunta o responden, por contra, a necesidades diferentes?
Deseo y amor, ¿lo mismo?
(A) Redes cerebrales relacionadas con el deseo sexual (azul) vs amor (rojo). (B) Regiones únicamente activadas por el deseo. (C) Regiones únicamente activadas por el amor. (D) Vista medial y vista del tronco encefálico de las regiones activadas únicamente por el deseo frente al amor.
Diferencia entre atracción sexual, deseo sexual y amor
Por último, cabe destacar la diferencia entre los conceptos ya mencionados y la atracción sexual, si bien tiende a confundirse especialmente con el deseo. La atracción sexual se define como el sentimiento de inclinación o interés físico y/o emocional hacia otra persona, que puede acompañarse del deseo de participar en actividades sexuales o íntimas con la misma. Es decir, mientras que el deseo es la motivación individual para satisfacer las necesidades eróticas, este no tiene necesariamente que implicar a otra persona en su consecución, si bien puede complacerse mediante autoestimulación, fantasía erótica, lecturas eróticas, etc. La atracción, por su parte, se experimenta en relación a otra persona.
Con todo esto, se hace preciso señalar que existen tantas sexualidades como personas y formas de experimentarla, por lo que el amor, el deseo y la atracción van a estar determinados por la propia experiencia subjetiva individual. Ante el planteamiento de si el amor y el deseo van de la mano, o son procesos independientes, la respuesta más certera parece ser “depende”: a pesar de que divergen en la activación de numerosas áreas cerebrales, sus fuertes convergencias revelan que, aunque son fundamentalmente distintos, están estrechamente relacionados.
Diana Práxedes Aguilar
Psicóloga-Sexóloga
Alumna en prácticas del Master General Sanitario UNIR
Bianchi-Demicheli, F., Grafton, S.T. y Ortigue, S. (2006). The power of love on the human brain. Social Neuroscience, 1, 90- 103.
Cacioppo, S., Bianchi-Demicheli, F., Frum, C., Pfaus J.G., Lewis J.W.. (2012). The common neural bases between sexual desire and love: a multilevel kernel density fMRI analysis. J Sex Med. 9(4):1048-54.
Diamond, L. M. (2003). What does sexual orientation orient? A biobehavioral model distinguishing romantic love and sexual desire. Psychological Review, 110, 173–192.
Diamond, L. M., y Dickenson, J. A. (2012). The neuroimaging of love and desire: Review and future directions. Clinical Neuropsychiatry: Journal of Treatment Evaluation, 9(1), 39–46.
Ortigue, S. y Bianchi-Demicheli, F. (2007). Interactions between human sexual arousal and sexual desire: a challenge for social neuroscience. Revue Medicale Suisse, 3, 809-813.
Regan PC (1998). Of lust and love: Beliefs about the role of sexual desire in romantic relationships. Personal Relationships, 5, 139-157.